Cambiar el amortiguador trasero: de los 20 minutos de un scooter a la tarde ente

Publicado: 01/10/2026 12:31:08 - Categorías: Mantenimiento

Cambiar el amortiguador trasero de una moto consiste en descargar la suspensión con la moto bien sujeta, soltar los dos anclajes del amortiguador viejo, montar el nuevo con la misma medida entre ejes y apretar la tornillería al par del fabricante. En un scooter son dos tornillos y unos 20 minutos. En una moto con monoamortiguador y bieletas puede llevar una tarde, porque casi siempre hay que bajar la rueda y desmontar parte del sistema de articulación. Y si el recambio respeta los anclajes originales y no cambia la altura de la moto, no es una reforma: no hay que pasar por la ITV.

Cambia tus amortiguadores de forma sencilla

La dificultad real no está en los tornillos. Está en comprar el amortiguador correcto a la primera, en no dejar caer la moto cuando le quitáis el apoyo trasero y en no olvidar el reglaje del muelle una vez montado. Esos tres puntos son los que explican casi todas las devoluciones y las visitas al taller que vemos después de un cambio hecho en casa.

¿De verdad está gastado o solo mal regulado?

Antes de gastar dinero, conviene separar un amortiguador agotado de uno que simplemente lleva la precarga en la posición equivocada. Un mismo síntoma puede tener varias causas, así que tomad estas señales como pistas, no como diagnóstico cerrado:

  • La moto rebota dos o tres veces después de un bache. Lo más habitual es que el hidráulico haya perdido capacidad de frenar el muelle. Una precarga muy blanda no produce ese rebote repetido.
  • Aceite en el vástago o en el cuerpo. Un retén que suda suele indicar que el aceite se está perdiendo y el amortiguador va camino de quedarse sin freno hidráulico.
  • Golpe seco al final del recorrido con una sola persona. Puede ser falta de precarga o un muelle cansado. Si al subir la precarga desaparece, el amortiguador probablemente aún sirve.
  • Neumático trasero con desgaste a escalones o en forma de dientes de sierra. A menudo apunta a una rueda que no termina de copiar el asfalto. Descartad antes la presión de inflado.
  • Ruido metálico o chasquido al comprimir. Lo primero que revisaría un mecánico son los casquillos, silentblocks y rodamientos de las bieletas, no el amortiguador en sí.

Una prueba rápida en parado: con la moto sobre las ruedas, empujad con fuerza el asiento hacia abajo y soltad de golpe. Un amortiguador sano sube una vez y se detiene. Si oscila o sube sin ninguna resistencia, el hidráulico está pidiendo relevo.

¿Qué medidas tenéis que comprobar antes de comprar?

Este es el paso que más se salta la gente, y el que más caro sale. Un amortiguador de otra moto que "parece igual" puede medir 10mm más y cambiar la geometría entera de la parte trasera.

Distancia entre ejes de anclaje

Es la medida de centro a centro de los dos orificios de fijación, con el amortiguador sin carga. En scooters y motos pequeñas lo normal es moverse entre 260mm y 350mm. Medid el viejo desmontado o, si todavía está puesto, consultad la referencia de origen. Un amortiguador más largo levanta la parte trasera, cierra la dirección y vuelve la moto más nerviosa. Uno más corto hace lo contrario y puede llevar el neumático a tocar el guardabarros al hacer tope.

Tipo de anclaje en cada extremo

Ojo con casquillo, ojo con rótula o espárrago roscado. Arriba y abajo pueden ser distintos, y el diámetro interior del ojo (10mm, 12mm…) tiene que coincidir con el tornillo de vuestra moto.

Hidráulico, gas o gas con botella

Los hidráulicos tipo origen son la opción económica y suficiente para un uso urbano. Los de gas mantienen el comportamiento estable cuando se calientan, porque el nitrógeno a presión evita que el aceite forme espuma. Los de gas con botella separada añaden volumen de aceite y suelen permitir regular la extensión. Para ir al trabajo cada día con un scooter, un hidráulico de calidad cumple. Para viajar con pasajero o una conducción más deportiva, el de gas compensa la diferencia.

¿Qué amortiguador lleva vuestra moto y cuánto trabajo os espera?

El procedimiento cambia tanto según la arquitectura de la suspensión que no tiene sentido dar un único paso a paso. Identificad primero cuál es la vuestra:

Tipo de suspensión traseraDónde se veTiempo orientativoDificultad
Monoamortiguador lateral de scooter Un solo amortiguador entre el motor y el chasis, en el lado derecho o izquierdo 20-40 minutos Básica
Doble amortiguador Dos amortiguadores visibles, uno a cada lado del basculante (custom, clásicas y algunos scooters) 45-90 minutos Básica a intermedia
Monoamortiguador con bieletas Oculto bajo el asiento, unido al basculante por un sistema de articulación 2-4 horas Intermedia a avanzada

En el catálogo de amortiguadores para moto tenéis desde unos 25€ para un hidráulico de scooter hasta más de 400€ en un monoamortiguador de gas regulable, con marcas como YSS, Forza, Malossi, RB Max o TNT. Un amortiguador de gas YSS para un Yamaha N-Max ronda los 107€.

Antes de aflojar nada: cómo sujetar la moto

Al quitar el amortiguador, la parte trasera pierde su apoyo. Si la moto descansa solo sobre el caballete central y la rueda trasera, el basculante cae de golpe y la moto puede irse hacia delante o de lado. Pasa más de lo que parece.

  • Levantad la moto con un caballete de taller que deje la rueda trasera en el aire, o calzad el chasis con un gato bajo el motor.
  • Poned un taco de madera o un gato bajo la rueda trasera para poder subir y bajar el basculante a voluntad. Os hará falta para alinear los orificios al montar.
  • Si tenéis que tocar cerca del cableado (en muchas motos la caja de fusibles o el regulador están junto al anclaje superior), desconectad el negativo de la batería.
  • Limpiad con desengrasante la zona de los tornillos antes de aflojar. La suciedad que entra en un casquillo es lo que termina provocando holguras.

Paso a paso en un scooter con un solo amortiguador

Es el caso más sencillo y el que más vendemos. Con la moto sujeta y la rueda ligeramente apoyada en un taco:

  1. Retirad el carenado lateral o el cofre si tapa el anclaje superior. En muchos scooters de 125cc basta con quitar el tapón del hueco del casco.
  2. Aflojad el tornillo inferior, el que sujeta el amortiguador al motor o al soporte del silencioso. En algunos modelos el silencioso tapa este tornillo y hay que desmontarlo antes.
  3. Quitad el tornillo superior sujetando el amortiguador con la otra mano para que no caiga.
  4. Presentad el nuevo arriba primero, poned el tornillo a mano sin apretar, y subid o bajad el taco de la rueda hasta que coincida el orificio inferior.
  5. Apretad los dos tornillos al par del manual con una llave dinamométrica.

Doble amortiguador: uno detrás de otro, nunca los dos a la vez

En motos con dos amortiguadores hay un truco que ahorra mucho trabajo: cambiad uno, apretadlo y luego el otro. Mientras uno sigue montado, el basculante queda en su sitio y los orificios del lado contrario no se desalinean.

Los dos se cambian siempre a la vez y por la misma referencia. Montar uno nuevo y dejar uno viejo hace que el basculante trabaje torcido, porque cada lado frena de forma distinta. El resultado se nota en curva como una moto que se mueve de forma rara.

Si vuestros amortiguadores llevan precarga por levas o anillos, poned los dos en la misma posición antes de montarlos. Parece obvio, pero una muesca de diferencia ya se nota.

Monoamortiguador con bieletas, en orden de desmontaje

Aquí es donde más tiempo se va y donde tiene sentido valorar el taller si no tenéis experiencia. Los pasos siguen la secuencia de una moto deportiva o trail típica; vuestro manual de taller puede variar el orden.

1. Bajar la rueda trasera

Con la moto en caballete trasero o elevador, aflojad el eje, destensad la cadena y sacad la rueda. En muchas motos no hay espacio para extraer el tornillo inferior del amortiguador con la rueda puesta. Aprovechad para mirar el estado de la cadena y los rodamientos de rueda: el trabajo de desmontaje ya está hecho.

Desmontaje rueda trasera para acceder al amortiguador.

2. Soltar las bieletas y el anclaje inferior

Sacad el tornillo pasante que une las bieletas al basculante. Con el basculante libre, el tornillo inferior del amortiguador queda accesible y sale sin forzar. Si sale con resistencia, subid o bajad el basculante con la mano hasta encontrar el punto en que no está cargado. Nunca a martillazos sobre la rosca: un tornillo pasante deformado se convierte en otra pieza que comprar.

Retirada del amotoriguador trasero de la moto.

3. Liberar el mando remoto de precarga

Muchas trail y algunas deportivas llevan un pomo o mando hidráulico para ajustar la precarga sin herramientas. Va atornillado al chasis y unido al amortiguador por un latiguillo. Soltad el pomo de su soporte para que salga junto con el amortiguador. No desconectéis el latiguillo: está lleno de aceite y no se purga en casa.

4. Soltar el anclaje superior y extraer

Si la caja de fusibles, el depósito de expansión o la batería tapan el tornillo superior, quitadlos primero. Sacad el tornillo y extraed el amortiguador por abajo o por el hueco que deje el basculante, según el diseño.

5. Montaje del nuevo

El orden es el inverso, con tres puntos que no conviene saltarse:

  • Engrasad casquillos, rodamientos de agujas y tornillos pasantes con grasa de litio o la que indique el fabricante. Si un rodamiento de bieleta está picado o un silentblock está cuarteado, es el momento de cambiarlo, no dentro de dos meses.
  • Apretad al par del manual. En tornillos de amortiguador y bieletas de motos medianas los valores suelen estar entre 40 y 70 Nm, pero varían mucho según el modelo y el diámetro. Pasarse puede deformar el casquillo y bloquear la articulación. Quedarse corto deja holgura y el ruido aparece en los primeros cientos de kilómetros.
  • Con silentblocks de goma, dad el apriete final con la moto apoyada en su posición normal. Si apretáis con el basculante colgando, la goma queda retorcida y trabaja forzada todo el tiempo.

Trabajos de ajuste del amortiguador trasero de la motocicleta.

Para las bieletas y los casquillos existen útiles específicos; tenéis una selección en herramientas para amortiguadores y horquillas.

¿Qué precarga dejáis después de montarlo?

Un amortiguador nuevo viene con la precarga de fábrica, pensada para un peso medio. Si vosotros pesáis 60 kg o 100 kg, o vais siempre con pasajero y maleta, esa posición no os sirve.

La referencia es el hundimiento con piloto (el "sag"): cuánto baja la parte trasera cuando os subís en posición de conducción. Se mide así:

  1. Con la rueda trasera en el aire, medid en vertical desde el eje de la rueda hasta un punto fijo del colín. Anotadlo.
  2. Bajad la moto, subíos con el equipo puesto y que otra persona vuelva a medir la misma distancia.
  3. La diferencia es el hundimiento.

En una moto de carretera con monoamortiguador, un valor habitual con piloto está entre 30mm y 35mm, alrededor de un tercio del recorrido total. Si os sale mucho más, subid precarga; si os sale bastante menos, bajadla. En scooters y en dobles amortiguadores de poco recorrido, la regla del tercio sirve como orientación.

¿Hay que pasar por la ITV después del cambio?

Depende de qué amortiguador montéis. El Manual de Reformas de Vehículos del Ministerio de Industria, en su apartado 5.1 para vehículos de categoría L (motos, ciclomotores y scooters), lo deja escrito:

"La sustitución de sistemas de suspensión por otro de recambio o reposición que utilice los anclajes originales, sin modificación de la altura máxima del vehículo, no se considera reforma."

Traducido al taller: si montáis un amortiguador de recambio con la misma longitud y en los mismos anclajes, la moto sigue siendo la de la ficha técnica y no hay papeleo. La situación cambia si:

  • Montáis un amortiguador más largo o más corto para subir o bajar la moto.
  • Añadís un kit de modificación de altura en las bieletas.
  • Modificáis o soldáis los puntos de anclaje en el chasis o el basculante.

En esos casos, el propio Manual exige proyecto técnico, certificado final de obra, informe de conformidad y certificado del taller antes de pasar la inspección. Si la ITV detecta la modificación sin anotar en la tarjeta, el resultado es desfavorable. Muchos kits de bajada se venden "para uso en circuito" precisamente por eso.

¿Cambiar o reconstruir el amortiguador?

Los amortiguadores de gama alta (los de gas con botella o los de origen en motos de cierta cilindrada) se pueden reconstruir: retenes nuevos, aceite y recarga de nitrógeno. Compensa cuando el amortiguador original vale bastante más que un recambio de calidad equivalente.

En scooters y motos pequeñas, la cuenta casi siempre sale a favor del recambio nuevo: un hidráulico o de gas sencillo cuesta menos que la mano de obra de abrir uno viejo. Lo que no conviene hacer en ningún caso es intentar abrir un amortiguador de gas en casa. El nitrógeno está a presión, y el cuerpo puede salir disparado al soltar el tapón.

Lo que nos preguntáis en el mostrador

Son las tres dudas que más se repiten cuando alguien viene a por un amortiguador trasero.

¿Puedo montar un amortiguador de otra moto si mide lo mismo?

Si coinciden la distancia entre ejes, el tipo y diámetro de los anclajes y la dureza del muelle es parecida, puede funcionar. El riesgo está en el muelle: uno pensado para una moto 30 kg más ligera hará tope en cuanto llevéis pasajero.

¿Cada cuántos kilómetros se cambia el amortiguador trasero?

No hay un intervalo único. En scooters de uso urbano diario es frecuente notar pérdida de eficacia a partir de los 20.000 o 30.000 km. En motos con amortiguador de gas y buen mantenimiento puede durar bastante más. Guiaos por los síntomas, no solo por el cuentakilómetros.

¿Tengo que cambiar también las bieletas?

Solo si tienen holgura o los rodamientos están picados. Con el amortiguador fuera, moved el basculante con la mano: debe subir y bajar suave, sin escalones ni juego lateral. Si notáis tacto rugoso, cambiad los rodamientos ahora que está todo abierto.

Antes de devolver la moto a la calle

Repasad esto con la moto aún en el caballete:

  • Todos los tornillos del amortiguador y las bieletas apretados al par del manual, marcados con rotulador para detectar si se aflojan.
  • Rueda trasera alineada y cadena con la tensión correcta, si la habéis desmontado.
  • Basculante subiendo y bajando sin roces de latiguillos, cables ni guardabarros.
  • Precarga ajustada a vuestro peso, y en dobles amortiguadores, los dos en la misma posición.
  • Batería conectada y fusibles en su sitio si los habéis movido.

Haced los primeros 10 km por calles conocidas, con algún badén, y volved a revisar el apriete al llegar. Si algo suena o la moto rebota más de lo esperado, el problema todavía es fácil de corregir.

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